Cuando instalas una manilla

Hay trabajos sencillos de cerrajería que podemos resolver sin tener que solicitar los servicios de los cerrajeros profesionales, con un poco de tiempo, paciencia y habilidad se logra preservar la vida útil de tus cerraduras, cerrojos o candados.

En el mercado existen manillas muy bellas que provocan cambiarlas cada cierto tiempo para embellecer nuestros espacios, darle nuestro toque personal. No debería hacerse complicado para nadie cambiar una manilla, a menos que la anterior haya sido instalada con imperfecciones que dificulte que la actual quede correctamente.

En ese caso solicitar un servicio de cerrajeros Sant Boi de Llobregat profesionales es la mejor decisión si es necesario reajustar el cuerpo de la cerradura en la puerta o reparar algún hoyo que no estiliza la puerta. Antes de elegir un modelo es mejor detenerse a pensar si resulta bien en nuestra puerta. Siempre hay algo que hacer para cumplir nuestros caprichos y obtener los resultados deseados.

Sobre todo en épocas decembrinas realizar reparaciones en casa, como pintar cambiar la apariencia de los interruptores de luz, algunas lámparas y las manillas y pomos puede darnos un nuevo aire a nuestro hogar para recibir a nuestros familiares en fechas importantes.

Define la dirección de la puerta

Un error muy común al comprar una cerradura es la dirección a donde abre la puerta. La mayoría tendemos a equivocarnos. Lo recomendable es preguntar al vendedor cuál es la correcta, sin que eso sea motivo de vergüenza porque es muy frecuente que se efectúen devoluciones por no llevarse la adecuada.

Un tips es indicarle al vendedor donde están ubicadas bisagras en el marco de la puerta, derecha o izquierda y ellos sabrán cuál es la cerrajería adecuada. Las manillas pueden ser casi siempre estándar pero eso no quiere decir que existan modelos excéntricos e inusuales que cumplan con los deseos de alguien y para ello se debe estar atentos para que no choque con las características de la puerta.

Mide bien antes de hoyar

Antes de usar el taladro, un cincel o la brocha es mejor medir muy bien. Un error podría salirte muy caro, para reparar la puerta llamando a servicios profesionales que deshagan nuestro intento de cerrajeros. Sin embargo solo cambiar una manilla en ambientes interiores no debe ser una tarea complicada para la mayoría.

De todos modos, un error al realizar un orificio siempre puede ser reparable, pero mientras no sea en puertas principales no debería ser una vulnerabilidad en la seguridad del establecimiento. Algunas cerraduras, sobre todo las de fabricantes de prestigio suelen llevar en su empaque instrucciones de cómo instalarlas, siempre es recomendable leerlas antes de comenzar.

Cuida todos los tornillos

Algo muy común es que nos sobren tornillos o alguna pieza cuando el que se decide a instalar o armar algún artefacto es novato en lo que hace o definitivamente no lee las instrucciones. Vale la pena desarmar y localizar el punto que no se ajustó correctamente o la manilla en un tiempo comenzará a dar problemas.

Tener que cambiar de nuevo nuestra accesorio de cerrajería puede ser molesto por no dedicarle un poco de paciencia en el proceso de instalación. Atrévete a cambiar la apariencia de tus puertas con accesorio nuevos y modernos.