El ojo de la cerradura

wpid-cisalockdoor.jpgCon solo ver el ojo de la cerradura puedes saber que tan antigua o que tan segur es el cerramiento. Por ahí se dice que ver por el ojo de la cerradura es verse uno mismo, y hay algo de cierto en eso. Si podemos a través de él, sabemos que somos vulnerables.

Con respecto a la cerrajería más antigua, hoy un cilindro es casi que impenetrable más que por su propia llave, con el objeto de rechazar cualquier ataque. Ninguna cerradura puede ser segura si miras a través de ella.

Cuando tenemos un inconveniente con las cerraduras, debemos saber de qué tipo es y cuáles son las llaves que usa, para que los cerrajeros sepan que método es el adecuado para restablecer su bloqueo. En la actualidad no existe tan orificio porque los expertos saben que esto representa una vulnerabilidad.

El cilindro es una victima

Cuando un delincuente se ha propuesto entrar de manera no autorizada, el primer objetivo ha de ser el cilindro de una cerradura. Dependiendo de qué tan fuerte sea, optara por debilitar la puerta o usar las ventanas para colarse. Pero antes que eso suceda, su empeño lo ejercerá en la cerrajería.

Pero afortunadamente, ya los tecnólogos se han ocupado de dicha debilidad, creando herramientas de seguridad que eliminen el cilindro de una cerradura, dejando a los delincuentes sin manera obvia de cómo entrar.

Indudablemente, lo que se hace con esto, es cambiar de víctima, de ser el cilindro el objeto de ataque, a ser la puerta o la ventana y hasta el techo para viviendas o establecimientos más sencillos.

De esto parte la evolución del oficio de los cerrajeros, que han sido modificando la manera en que se hagan la cosas, el cilindro, los pernos, las llaves serán cosas del pasado. En un futuro no lejano hablaremos de cables y de falta de conexión en cuanto a las debilidades de los sistemas de seguridad.

Si no hay ojo en la cerradura no ganzúa que usar

Las herramientas de los cerrajeros siempre han sido las ganzúas. Una vez que las cerraduras hayan sido sustituidas en un futuro por dispositivos de seguridad, de nada servirán las ganzúas, más que para atender cerraduras antiguas.

Algo muy similar pasó, cuando los arquitectos necesitaban solo de un lápiz y un papel, para proyectar sus ideas y convertirlas en robustas edificación; actualmente sus complejos diseños, requieren de computadores con programas avanzados que dejen volar su imaginación para hacerlas realidad.

Pero para que suceda el hecho de la desaparición de las cerraduras tradicionales, tendrán que suceder una transformación del pensamiento de la sociedad en cuanto a seguridad.

Aun podemos echar un ojo a la cerradura y saber que tan eficiente es, cuan resistente es. No solo mirar el cilindro, es posible hoy en día, mirar las llaves que usa y saber cómo funciona el mecanismo interno.

La información está en la mesa, solo es cuestión de que queras obtenerla, mirando a través del ojo de la cerradura.