¿Qué hacer si la puerta presenta problemas al cerrar?

Existe un problema que es más común de lo que las personas piensan, que puede ser un poco molesto al salir o entrar en casa, y es que la puerta no cierre o abra con normalidad, esto provoca que debe realizar una maniobra o esfuerzo mayor al momento de dejar la vivienda.

En muchas ocasiones puede pensar que la solución es la sustitución de la puerta, lo que puede requerir un gasto adicional en el presupuesto. Pero en la mayoría de los casos la solución puede ser fácil y económica.

Identificación del problema y posibles soluciones

En muchas ocasiones la puerta comienza a tener dificultades en el funcionamiento y se deja pasar el tiempo sin prestar mayor atención, lo que puede provocar que una dificultad de fácil solución se convierta en un problema mayor y requiera los servicios del cerrajero, herrero o carpintero para reparar o sustituir algún elemento o la puerta.

El primer paso consiste identificar el origen del problema, la puerta consta de diferentes elementos para su funcionamiento.

Uno de los problemas más comunes es el roce de la puerta en el marco o el piso, esto puede suceder por varias razones:

La puerta ha aumentado su volumen, esto puede ser provocado por la humedad en el lugar, para remediar esta situación debe cepillar el borde de la puerta que esté rozando, si es en el piso debe retirar la puerta de las bisagras para desmontarla y cepillar la parte afectada.

La puerta se ha movido del cuadro original, es necesario revisar en el caso anterior que el problema no sea un descuadre de la puerta porque puede pasar que comience a cepillar la puerta sin conseguir resultados. Debe revisar los tornillos que sujetan la puerta con las bisagras, muchas veces tienden a aflojarse inclinando la puerta dentro del marco.

La suciedad, desgaste u óxido en la bisagra, puede entorpecer el funcionamiento natural de la puerta, debe limpiar de todo elemento extraño las partes de la bisagra y de ser necesario sustituirla por una nueva.

La cerradura es otro elemento integrado a la puerta y puede verse afectado por diversas causas

La llave no entra en el cilindro, si es una llave nueva debe dirigirse a un establecimiento donde realizan duplicados de llaves y solicitar al cerrajero un adecuado limado para librarlo de asperezas e imperfecciones.

Otro motivo puede ser que exista algún elemento o sucio dentro del cilindro que impida la entrada de la llave y debe ser removido con un alfiler.

El pestillo no funciona, esto puede ser ocasionado por el uso constante de la puerta acorazada y es corregido ajustando los tornillos que lo fijan a la puerta, también debe reajustarse la pieza que se encuentra en el marco para que se adapte al nuevo recorrido del pestillo.

Pestillo atascado, puede suceder cuando por algún motivo la puerta se ha desplazado, si al levantar ligeramente la puerta funciona correctamente, es necesario que después de revisar las bisagras llevar el pestillo a la posición correcta.

Dificultad para girar la llave, en los mecanismos de apertura combinado donde se gira la llave con el pomo simultáneamente, puede ser producida por desgaste propio del tiempo lo que provoca desajuste o pérdida de la articulación del sistema, en ese caso la única solución es sustituir el mecanismo.

Si la cerradura es sencilla la causa más probable es la falta de lubricación.